El segundo trimestre comienza y
ya estamos metidos de lleno en nuestro trabajo. Ahora,
después de una toma de contacto con las letras, el abecedario y haber conocido
mejor nuestros nombres y el de los compañeros, toca profundizar un poco
más.
A partir de este trimestre vamos
a ir aprendiendo el nombre, trazado y sonido de todas y cada una de las letras,
comenzando por las vocales que son más fáciles de reconocer.
Para ello he planificado una
serie de actividades como son: elaborar murales y libros de vocabulario con el
material que traen de casa, realizar un abecedario personalizado, repaso de
letras, identificación de las vocales que hay en palabras relacionada con la
temática que estamos trabajando….y muchas actividades más.
Desde casa pueden colaborar
animando a sus hijos a poner su nombre
en sus dibujos y pertenencias, enseñarles el nombre de todos los miembros de la
familia e identificar las letras que tiene, o ver las letras en todo aquello
que nos rodea por ejemplo a partir de los cuentos que tienen en casa, etiquetas
de productos, cartas… y familiarizarlos con todas aquellas actividades en los
que aparece la lectura y escritura de manera funcional.
Todo esto que estoy comentando,
no tiene nada que ver con deberes ni tareas ni siquiera con ponerse a enseñar a
leer al niño en edades tan tempranas. Parto de una nueva forma de aprendizaje
de la lectoescritura que se basa en el acercamiento hacia el mundo de las
letras de una manera motivadora y funcional para ellos. Pues eso, mirando que
en la etiqueta de su batido hay letras, que se familiaricen con los distintos
tipos de letras, no sólo mayúscula o minúscula, también letra impresa o letra
ligada, diferentes diseños…. De esta manera ellos van valorando su importancia.
De nada sirve que sepan leer en
clase MI MAMA ME MIMA si después no van a saber leer la etiqueta del
supermercado, interpretar una receta o comprender una carta. En educación
infantil es más importante que los niños valoren y comprendan la importancia de
saber leer y escribir, que salir leyendo.
Por eso, en clase aprovecho las
notas que enviamos a casa como la del otoño, las cartas de suso, la
personalización de libros y bandeja con su nombre…para acercarlos al
conocimiento de las letras. Estas actividades tienen sentido para ellos,
informar en casa de que fruta tenían que traer para la fiesta del otoño, saber
de quién es cada libro, conocer la firma de quien escribe la carta, adivinar de
que trata el cuento mediante la lectura del título…me sirven para presentarles las letras, jugar con ellas y a su vez, aprenderlas.
Es por eso que prefiero enseñar
las letras dentro de palabras que vemos en clase o que han traído de casa
porque para ellos es importante y motivador. Así cuando elaboramos nuestro
abecedario personalizado cada niño escoge sus palabras favoritas con la letra
que toca, hacer un dibujo y escribir su nombre.
Poco a poco con la continua
relación con este tipo de actividades los niños irán descubriendo reglas,
relaciones, por ejemplo: que octubre y diciembre suenan igual al final y por
tanto, se escriben igual y miles de conexiones más que lo irán llevando poco a
poco a formarse como lector. Un proceso, que repito, por ahora sólo está
comenzando. NO PRETENDEMOS QUE LEAN NI ESCRIBAN YA. La saturación de información
podría conllevar a un cansancio y desmotivación que no conviene.
Espero haber mostrado con este
post algunas pinceladas acerca del método que estamos llevando a cabo en clase,
y para cualquier duda, por favor consúltenme.
Aprovecho para agradeceros una
vez más vuestra colaboración con las fichas de las vocales.